Encuentro para trabajar con niños de 5 o 6 años sobre el valor de nuestro propio cuerpo y cómo podemos llevar a Jesús a otras personas a través de él.
Inicio: Comenzamos nuestro encuentro indicando a los niños que en este primer momento nos saludaremos de distintas maneras:
- Nos saludamos con la voz y la boca.
- Nos saludamos sólo con las manos.
- Nos saludamos a través de la mirada.
- Nos saludamos con los pies.
Luego algunos niños pasarán al frente y haremos un concurso de caras chistosas que nos hagan reír.
Desarrollo: ¡Cuántas cosas podemos hacer con nuestro cuerpo!
Tener nuestro cuerpo es un regalo inmenso porque a través de él podemos conocer el mundo, conocer a otros, y sobre todo descubrir a Jesús, mirando a nuestro alrededor, contemplando la Creación, entrando en una relación de oración y amistad con él.
¡Gracias Señor por darnos a cada uno un hermoso cuerpo!
Iluminación: Vamos a descubrir juntos en la Biblia un pasaje que nos habla de la maravilla de nuestro cuerpo:
Salmo 139, 13-14
Lectura del libro de los Salmos
13 Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre:
14 te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras!
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.
¡Qué maravillosas son tus obras Señor! Por eso ahora te queremos cantar para alabarte:
Desde que yo estaba en la pancita de mamita
Tú me veías, tú me veías.
Cuando estoy jugando o durmiendo en mi camita
Tú me ves y nunca me dejas.
Por eso yo digo: Gracias Señor, por estar conmigo y cuidarme con amor
Por eso yo digo: Gracias Señor por estar conmigo y cuidarme con amor…
Actividad: Para finalizar con una almohadilla para sellos o con una esponjita con tempera, los niños se pintarán una de sus huellas y la plasmarán en una hoja agregando su nombre. Esa hoja con las huellas luego la pondremos en el centro de la ronda, o cerca de una imagen de Jesús para dar gracias por habernos dado un cuerpo con el cual podemos amar, vivir y servir.