El 15 de agosto celebramos como Iglesia la Asunción de María, por eso acá te dejo un guión para que celebres con tus niños en la escuela o en tu parroquia (es guión de celebración, no de misa pero lo podés adaptar).
Introducción: Queridos chicos, hoy celebramos la fiesta de la Asunción de María. Esta fiesta nos recuerda que María al final de su curso en la tierra fue llevada en cuerpo y alma a los cielos, y enaltecida por Dios como Reina del universo. Desde allí intercede por todos nosotros y por nuestra salvación.
Con mucha alegría nos vamos a poner de pie y comenzamos esta celebración cantando.
Ritos iniciales: (Si está el sacerdote nos invita a ponernos en la presencia del Señor con la señal de la Cruz, en caso que no esté podemos expresar las siguientes palabras).
Comenzamos esta celebración poniéndonos en la presencia de Dios, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En este día en que celebramos a María, queremos imitarla en sus virtudes y su pureza, por eso antes de escuchar la Palabra de Dios vamos a pedir perdón a Dios por nuestras faltas.
A cada oración vamos a responder rezando: Te pedimos perdón Señor.
- Por olvidarnos que vos siempre nos esperas para hablar con nosotros en la oración y no respondemos a tu llamado te decimos: Te pedimos perdón Señor.
- Por nuestra falta de fe te decimos: Te pedimos perdón Señor.
- Porque no te reconocemos en nuestros hermanos y muchas veces no ayudamos a los que nos necesitan, te decimos: Te pedimos perdón Señor.
Introducción a la Palabra: Escuchemos en el evangelio de San Lucas este canto hermoso de María que nos lleva a alabar con ella las maravillas que hace Dios en nosotros. Permanecemos de pie y cantamos el Aleluya.
Lc 1, 39-56
Lectura del Evangelio según San Lucas
La visita de María a Isabel
39 En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. 40 Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, 42 exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! 43 ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? 44 Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. 45 Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».
46 María dijo entonces:
46 «Mi alma canta la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, 48 porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora.
48 En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49 porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!
50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
56 María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.
Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.
Intenciones:
A cada intención respondemos: “Por María, escúchanos Señor”
– Para que María desde el cielo, nos ayude a alcanzar todas las maravillas que el Señor nos tiene preparadas. Oremos.
-María se proclama humilde y gozosa servidora del señor. Pedimos su intercesión por todas las madres de nuestra comunidad que están embarazadas y para que nosotros sigamos siendo firmes defensores de la vida. Oremos.
-Para que nuestros hogares sean fiel reflejo del hogar de Nazaret y Cristo reine en los corazones como reinó en el corazón Inmaculado de María. Oremos…
Ofrenda:
María en Fátima, pidió a los pastorcitos que rezaran el Rosario por la conversión de los pecadores y del mundo entero. Hoy acercamos a tu mesa Señor un Rosario por cada grado. Este Rosario será puesto en el altar de nuestros salones para rezar con amor y devoción a nuestra Madre del cielo.
Padrenuestro: María siempre fue fiel a la voluntad de Dios Padre, con la oración que nos enseñó Jesús pidamos hacer su voluntad. Rezamos el Padre Nuestro.
Oración a María: Querida Madre del cielo, hoy nos acercamos para honrarte y agradecerte una vez más por tu Sí generoso, por ser nuestra fiel compañera y por llevarnos a Jesús. Por eso una vez más queremos consagrar nuestro corazón a vos, lo hacemos rezando juntos la oración:

Bendición: (Si está el sacerdote lo hace él y sino podemos decir las siguientes palabras). Le pedimos a Dios que por intercesión de María nos bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Despedida: Nos vamos con la alegría de haber compartido juntos el encuentro con María y con Jesús en su Palabra, nos despedimos cantando.